Hoří, má panenko (1967)

Cine checo de los años sesenta (2)

Fotograma de «Hoří, má panenko».

La temporada de bailes en invierno es una institución de la vida social checa. En ciudades pequeñas, la institución que hace el baile con más poder de convocatoria son los bomberos. Hay música de banda tocando polka y aires folkóricos (en checo «dechovka»), se hacen tómbolas y hay comida y bebida en abundancia. Hoří, má panenko («The Firemen’s Ball» en IMDB) la tercera película de Miloš Forman, es una comedia agridulce. Comienza con los preparativos de uno de estos bailes de bomberos de pueblo. Está en línea en el al cine Aero.

El baile de los bomberos debía ser el gran acontecimiento social. La tómbola una acumulación de premios inverosímiles, desde un embutido a una cabeza de ciervo disecado. Se planeaba también un concurso de belleza. El jefe de los bomberos, un anciano, tenía que dar el premio.

Comienza el baile, y todo irá derivando hacia el caos. Los objetos de la tómbola irán desapareciendo, se cierran las luces y los asistentes al baile les robando, la gente «normal», con una completa falta de vergüenza. Las chicas del concurso de belleza tampoco acabarán haciendo lo que se espera. Mientras todos los bomberos están en el baile se declara un incendio en un casa del pueblo. La gente se queda perpleja mirando el espectáculo.

La película tiene los rasgos de la nueva ola checa de la época. La aparente espontaneidad de los actores, muchos caras nuevas y no vistas, por ser no profesionales. El erotismo juguetón y sin complejos, y toda una nueva poética alejada del contexto grandilocuente de la cultura oficial. En estas primeras películas Forman es un cineasta con mirada de «antropólogo», que hace con el alma checa algo parecido a Fellini con la italianidad y Berlanga con la españolidad celtibérica.