Descubrir la pintura de Stanislav Diviš en el GASK de Kutná Hora

El color intenso y vibrante de las flores imaginarias de Stanislav Diviš es su reacción al descubrimiento de los ventanales de la catedral de Chartres, en concreto de su vegetación ornamental, altamente estilizada. La gran exposición del GASK es una oportunidad para descubrir a este artista, una personalidad clave de la pintura checa contemporánea, y de paso la institución. Hay tiempo hasta el 13 de septiembre.

Stanislav Diviš (Kutná Hora, 1953) forma parte de una generación de artistas que apareció en los ochenta, durante los años finales del comunismo. Se les llamó los Tvrdohlaví, que significa «cabezas duras», «cabezotas», como si se apropiaran de un término peyorativo que les lanzara la cultura oficial. En efecto, burócratas académicos de entonces expulsaron a Diviš de los estudios de arte. Pero más adelante sería profesor de la institución que lo expulsó, y hoy es un artista cotizado y reconocido por la crítica.

La posmodernidad checa

Checoslovaquia a principios de los años ochenta, más de una década después del aplastamiento de la Primavera de Praga, era una sociedad desmoralizada y con la economía estancada. El mundo oficial era una ficción ideológica que solo el aparato represivo del Estado y el terror policial sostenían en pie.

Básicamente, toda la cultura de la época que hoy se recuerda estaba prohibida o en el exilio. Se hacía teatro y se daban conferencias en pisos, se hacían conciertos clandestinos y exposiciones en talleres de artistas, y se introducían en el país de contrabando libros editados fuera.

En aquel momento Diviš era un chico de provincias de orígenes modestos, estudiando en Praga, como tantos otros. Hizo todo tipo de trabajos más o menos bizarros para poder comer y tener techo. Solicitó estudiar arte hasta siete veces, por lo que fue en buena parte autodidacta, formándose en bibliotecas.

Finalmente Diviš consiguió estudiar para restaurador. Con ello ganó una noción de la profundidad de los siglos, de la historia y la tradición checa, y una amplia base técnica de la pintura como medio de expresión artística.

El crítico Ivan Neumann, comisario de la exposición del GASK, cita en el texto que acompaña al catálogo un momento clave en la formación de Diviš: fue el descubrimiento en viejos libros de arte de František Kupka (1871-1957), un pintor checo de la vanguardia histórica.

Uno de los ciclos o etapas de la obra de Diviš presente en la exposición es Střepy paměti – Český kubismus (Fragmentos de la memoria: cubismo checo). Es una reinterpretación del pintor František Kupka y de todo el cubismo checo. Estudiando el uso del color y de las formas en Kupka, y llegando a sus propias conclusiones, Diviš se libera de la necesidad histórica de ser arte de vanguardia, de la pulsión por buscar lo nuevo.

El paso siguiente es ponerse a hacer arte como una exploración personal e idiosincrática de la realidad. Toda la historia del arte nacional y universal, e incluso toda la naturaleza y toda la actividad humanana, queda a disposición del artista como una especie de biblioteca infinita, de donde escoger a voluntad.

Una obra organizada en ciclos

La crítica checa habla de cyklus en el sentido de fase o período. En cada uno de ellos Diviš explora un tema y unos motivos, de forma sistemática, hasta que lo agota o se cansa y pasa página. Los motivos y el estilo de cada ciclo van variando, hasta el punto de parecer obra de artistas distintos.

Además del ciclo de Kupka, el GASK presenta entre otros Květy z ráje (Flores del paraíso), que da título a la exposición. Aquí la inspiración viene de cuando el artista descubrió la vegetación ornamental de los ventanales de la catedral de Chartres, altamente estilizada. Son cuadros grandes, el lado mide entre un metro y dos, como una explosión de colores cálidos y planos.

Otro de los ciclos es Vzpomínka na spartakiádu (Recuerdos de la Spartakiáda). Era una demostración de gimnasia de masas que el régimen comunista promovía como propaganda de un pueblo joven y feliz, sano y deportista. Por lo visto Diviš accedió a una libreta de entrenador, llena de puntos y flechas que indicaban el movimiento de los atletas gimnastas, y a partir de ahí creó otro ciclo con visualizaciones que tiene algo de esquema tecnológico.

El ciclo Nechtěné doteky – skrytá krása (Contacto involuntario, belleza oculta) parte de la caligrafía japonesa. Příběhy vladců (Historias de los gobernantes) explora en cambio los relieves mayas. La lejanía en el tiempo y en el espacio no importa, todo se percibe como formas y colores que se pueden someter a nuevas búsquedas y experimentos.

El ciclo más reciente, Prázdné prostory (Espacios vacíos), parte de los planos arquitectónicos de edificios vacíos, que gracias a la mirada del artista ganan una nueva expresividad y una nueva vida.

GASK y Kutná Hora

Kutná Hora es una ciudad histórica, heredera de un esplendor medieval, y el GASK es un museo moderno que relanza la oferta cultural de la ciudad. Es una institución de éxito en el esfuerzo por descentralizar Chequia y ofrecer incentivos de turismo cultural, para salir de Praga. Seguiremos hablando de una cosa y otra.