Traer el aceite de la familia

Juan Carlos y Lucie Herrera os traen a Chequia aceite de los olivos de la familia de él, que son de Baena, Córdoba  (webInstagramFB). Todo comenzó llevando aceite a la familia y los amigos y ha ido creciendo más allá del círculo inmediato de personas. Llegó un momento en que ya no bastaba aprovechar que alguien que va y viene por carretera, y se tuvo que transportar profesionalmente. Juan Carlos y Lucie son un modelo de pareja mixta emprendedora que aprovecha bien las fortalezas de cada una de las partes. Además del aceite hay aceitunas y artesanía de madera de olivo. Tienen «tienda de piedra», como dicen en checo, en Letná, en Praga 7.

El aceite de oliva, como el agua del grifo, la conexión a internet o el colchón, no saldrá de la lista de lo esencial para vivir. En Europa Central, lejos de los olivos, el aceite de oliva es popular pero se ha de importar, y eso tiene un coste. Gente como Juan Carlos y Lucie organizan catas y contribuyen a esparcir la buena nueva. Es emprendeduría bien entendida: no les permitirá dejar las ocupaciones principales, pero precisamente por eso queda libre de toda agresividad comercial y tiene mucho de combinación de racionalidad económica y acto de amor, de homenaje y continuidad a la tradición familiar, a los olivos ancestrales. Es importante elegir bien el aceite y El Olivar nos da la oportunidad.