Tereza Stöckelová sobre el clima, el virus y la ética de la ciencia.

Tereza Stöckelová (novinky.cz)

La socióloga y antropóloga checa Tereza Stöckelová unía las dos crisis en una una entrevista reciente (en checo). El entrevistador comenzaba notando que se habla de clima desde los años setenta, si bien desde hace unos años es con más urgencia.

Stöckelová ve tres motivos detrás de esta evolución: primero un incremento masivo del volumen de conocimiento, hoy se sabe mucho más de la complejidad sistémica de la Tierra y de la posición de la humanidad como una parte de un todo, en el que es capaz de influir

En segundo lugar en el mundo hay a nivel local indicios relacionables con el cambio climático. En Chequia los inviernos son más suaves que hace solo diez o quince años, y también hace años que hay una sequía que hace bajar los acuíferos.

En tercer lugar, a nivel global hay cada vez hay más sujetos en el mercado que tienen que ver con nuevas tecnologías de energía y movilidad, las cuales hacen ver como más reales soluciones alternativas.

Una superación de la dicotomía público / privado?
La crisis del virus hace pensar en la sostenibilidad de la vida diaria y en el cambio obligado de nuestra manera de vivir. En este sentido el virus ha demostrado que la sociedad espera una infraestructura pública fuerte. La idea establecida de que el sector privado crea riqueza y el público lo distribuye de golpe no tiene sentido (dice «nesmysl»).

Stöckelová cita otro autor, Bruno Latour, que defiende hablar más de «colectivo» o «colectividad» que de «sociedad». En cualquier asunto, por ejemplo la agricultura sostenible, hay varios grupos y sujetos que se relacionan y se deben tener en cuenta.

La ética de la ciencia y la transversalidad obligada
La entrevista es más extensa de lo que podemos recoger aquí, pero lo interesante es que hace énfasis en una transversalidad obligada: avisa contra el culto ingenuo al científico. Pide al científico que piense en las repercusiones sociales y políticas de su trabajo.

En este sentido sostiene que la ciencia del clima le parece un buen modelo de cómo debe ser la ciencia que debe construir un futuro que la gente pueda entender y asumir. Por necesidad debe ser multidisciplinar y comprometida con comunidades locales, empresas e incluso artistas. El científico solo y aislado en el laboratorio no convencerá a la humanidad.