Venir a Praga a trabajar con contrato: Andrea Ribera, grafista.

Europa es ahora mismo el tablero de juego de los jóvenes profesionales catalanes. Con la crisis que viene lo irán entendiendo. Algunos ya están en ello: Andrea Ribera (Barcelona, ​​1991) llegó a Praga en enero «fichada», con un contrato. Trabaja en el estudio de diseño que da forma, entre otras cosas, a envases que se compra en el supermercado quien nos lea en Chequia.

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Pasión creadora y mercado: Ricard Tejada, un músico con estudio de grabación propio.

Ricard en su estudio (rovnikrecords.com)

Ricard Tejada (Badalona, ​​1985) es músico, bajista, productor de música y vídeos. Ha estudiado música y bellas artes. Llegó a Praga con Amparanoia, una cantante con grupo de cuando la moda del sonido mestizo, que inició Manu Chao. Tocaron en el club Akropolis de Žižkov, conoció a quien hoy es la madre de sus hijos y se establecieron en Praga, donde ha abierto su propio estudio de grabación en la isla de Libeň.

El estudi de Rovník Records.

Desde primeros de 2018 en Rovník Records han grabado unos cincuenta cantantes y grupos, de son cubano, cumbia, ska, reggae, rock, jazz, country, música gitana checa y cantantes más personales.

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El Erasmus de los noventa se hace mayor: sobre los últimos relatos de Diego Fandos

Hay más de dos millones y medio de personas nacidas en España viviendo por el resto del mundo. Es comparable a la población de Madrid y Barcelona. En Europa casi un millón, unos 1700 en Chequia. Toda esta gente no se puede reducir a una voz. La narrativa de Diego Fandos tampoco lo pretende. Acaba de publicar Praga en febrero. Se centra en lo que se podría entender como el mundo del español deslocalizado en Chequia. El término «deslocalizado» pide una digresión explicativa.

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Eduardo García Salas, la música y la historia

Eduardo (izq.), la celista Jana Podolská y el pianista Václav Mácha, o el Halíř Trio (foto Michal Novák)

Eduardo García Salas es un violinista con vocación de historiador. Ha descubierto un documento de 1719 donde cierto aristócrata encarga una música y el compositor firma haber recibido el encargo. El compositor venía de lo que hoy es Italia, en busca de clientes. Era Antonio Vivaldi, el cliente el conde Morzin y de aquel encargo vienen, entre otras, composiciones como las Cuatro Estaciones. Este vídeo de la TV italiana cuenta la historia (min. 16:42).

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